lunes, 23 de noviembre de 2015

Nunca más convencida de eso que dicen que para amar bien a otro primero hay que amarse uno. Después de mi primer novio (serio) de una relación de casi cuatro años de locura total.. de más sinsabores que alegrías, decidí darme un tiempo para mi, cuatro años hermosos que pase REdescubriendome, queriéndome, mimándome, entendiéndome, terminé por amarme, pero sobretodo por conocerme, y eso incluye todos mis límites y lo que estaba dispuesta a hacer (y perder) por respetarlos. Entendí que no me amaba sino en libertad, un pilar indispensable que respetar y defender siempre, en el contexto que sea. Aprendí de mí lo que amo hacer: la medicina. Pero no la medicina científica, amo lo social de ella, usarla como una herramienta con la que brindar mi granito de arena todos los días para construir una sociedad un poco más justa desde esa gran oportunidad que tuve de poder estudiar. También me convertí en una feminista, defensora de los derechos de las mujeres y las niñas. Y creo que fue en ese ámbito donde más crecí y más me descubrí. Conocí algunas grandísimas mujeres que me llenaron de conocimientos y lo más importante: me derribaron muchísimos prejuicios, le pusieron un reflector a ciertas situaciones que antes no veía, las cuales son indispensables destruir. También de todo ese conocimiento y experiencias que van desde marchar por pedir ni un femicidio más, pidiendo ni una muerta más por abortos clandestinos, pasando por violencia familiar, desigualdad institucional, noviazgo violento y llevando la discusión dentro de casa, de mi familia, de mi pareja, de mi propio partido político. Siempre analizando hasta las más mínimas costumbres para dejar de contribuir a un sistema patriarcal. Y de tanto crecimiento personal en tantos sentidos encontré en mi camino a mi compañero ideal, al que pude amar después de hacerlo primero conmigo. Al que entendí y acepté y por el que luche hasta que pudo verme, claro que a él le costó un poco más que a mi..  Pero él siempre caminó a mi lado y luchamos juntos por un montón de ideales que compartimos. Un día después de dos años de encuentros llegó el amor y nos derribó, también quiso impornernos un montón de costumbres que hoy en día se usan, pero gracias a ese reflector que me regalaron y también gracias a él que se enamoró de esa yo, pudimos desarticular y formar esa pareja que somos hoy, somos eso: dos compañerxs que van por la vida caminando uno al lado del otro, pero juntos. Compartiendo ideales y formas de ver el mundo, pero sobretodo mucha paciencia, aceptación y respeto. Nada es más lindo que compartir el sueño de una sociedad más justa del lado de la persona que amas. Lo amo a él como persona, en su rol de concejal, de bombero voluntario, de hijo, de hermano y de amigo. Amo su generosidad y su posición de estar siempre del lado de los que menos tienen, de no dejarse comprar por la plata ni el poder. Amo su manera de amarme, de tratarme, de respetarme, y de disfrutar verme crecer en libertad pero siempre cerca. Gracias a la vida, que me ha dando tanto !!!!!!!!!!!!!!!!

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