sábado, 22 de noviembre de 2014


Ayer me robaron, otra vez, y ni en un sólo minuto llegué a pensar nada de todo lo que piensa la gente. Me lamenté si, de no haber sido más cuidadosa, de haberme mandado sola sabiendo que es peligroso. Me lamenté quizás de no haber esperado, o de no haberme ido más rápido, o de parecer siempre tan distraída. Pero a mi me robaron y a los minutos llegaste corriendo, y me acuerdo sólo de verte entrar por la puerta y querer abrazarte e irme con vos. Y así lo hicimos, me sacaste la gente de alrededor y nos fuimos, me mimaste y dormí abrazada con vos. Lo material va y viene, los momentos quedan. Gracias por estar. A mi me robaron ayer, pero volví a dormir en una cama calentita y con la mejor compañía. Y esa pareja... vaya uno a saber cuántos más robos tuvieron que hacer para poder dormir así..

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